"C. G. Jung" por Herbert Read (Segunda Parte)

Habiendo llegado en nuestra entrega anterior (Primera Parte) al punto en el que el joven Jung observa, en el caso del análisis de una médium espiritista durante los años 1899 y 1900, que el inconsciente posee capacidades de creación que están más allá del alcance de la consciencia (nadie ignora que desde entonces CGJ dedica, en buena proporción, el resto de su vida a sustanciar esa intuición inicial que despierta en él el caso de marras), seguimos adelante:

Psicoanálisis
C. G. Jung por Herbert Read (Primera Parte)

Como cuando con curiosidad infinita de aprendiz, no exenta de un placer "casi físico" (que no hesito en celebrar hedónico), frecuento, una vez más, los "Diálogos" de Platón, o los "Comentarios" de Marco Aurelio o los "Ensayos" de Montaigne, o los cuatro tomos de la monumental "Historia de las Ideas y de las Creencias Religiosas" de Mircea Eliade, siempre que vuelvo a la obra (a la encantadora obra, diré) de Karl Gustav Jung, siento que más que estar leyendo a uno de los padres de la Psicología Profunda y de la Psiquiatría, estoy escuchando hablar a un amigo. A un muy querido amigo. A la luz de este sentimiento, es que ahora deseo compartir con los calificados lectores de "Salud y Psicología", uno de los cuarenta ensayos de un libro que nadie que ame el Arte debiera evitar: "La Décima Musa".

Psicoanálisis
Clínica de las anorexias y bulimias

Una de las formas más actuales e inquietantes del malestar en la modernidad son los llamados "trastornos de la conducta alimenticia". De acuerdo a la enseñanza de Jacques Lacan, los principios que la gobiernan son: "la pasión por la nada", "la contemplación de la imagen en el espejo", "el apetito de muerte", "el dominio imperativo del Superyo", "el empuje melancólico a la Cosa" y su fundamento histérico. Es desde estos principios, que ofrezco una construcción y articulación teórica de conjunto.

Psicoanálisis
El vacio en las anorexias y bulimias

La anorexia-bulimia ponen en causa el vacio (como un estomago recipiente a llenar o vaciar) pero no, todavía, el vacio como causa, como valor de falta. Es entonces el vacio, el fundamento del objeto y no el objeto que constituye el vacio. El vacio constituirá el fundamento del deseo del sujeto, la causa del deseo del sujeto.

Psicoanálisis