Lic. Massimo Recalcati
Clínica de las anorexias y bulimias

Una de las formas más actuales e inquietantes del malestar en la modernidad son los llamados "trastornos de la conducta alimenticia". De acuerdo a la enseñanza de Jacques Lacan, los principios que la gobiernan son: "la pasión por la nada", "la contemplación de la imagen en el espejo", "el apetito de muerte", "el dominio imperativo del Superyo", "el empuje melancólico a la Cosa" y su fundamento histérico. Es desde estos principios, que ofrezco una construcción y articulación teórica de conjunto.

Psicoanálisis
El vacio en las anorexias y bulimias

La anorexia-bulimia ponen en causa el vacio (como un estomago recipiente a llenar o vaciar) pero no, todavía, el vacio como causa, como valor de falta. Es entonces el vacio, el fundamento del objeto y no el objeto que constituye el vacio. El vacio constituirá el fundamento del deseo del sujeto, la causa del deseo del sujeto.

Psicoanálisis
Anorexia-Bulimia: Parte XI

El culto de los huesos es un culto perverso, en donde se exhibe el cuerpo-flaco como no marcado por la diferencia sexual, es el cuerpo elevado a falo imaginario que opera contra la función normativa de la castración. Mirar el cuerpo-flaco significa elevarlo a un más-de-ver que encandila y sofoco el horror de la castración del Otro.

Anorexia-Bulimia: Parte XIII

El discurso capitalista es la supresión de la dimensión de la falta. No hay en efecto en este discurso – en esta forma histórica de lazo social – objeto perdido, sino reciclaje constante del goce en un sistema -aparentemente sin perdida.

Psicoanálisis
Anorexia-Bulimia: Parte XII

El cuerpo cadavérico es un exceso de evidencia y su superficie se fetichiza. Este es el núcleo perverso de la llamada “percepción delirante” de la anorexia. Borra las grasas, cancela la castración, para exhibir la protuberancia fálica del hueso, el tener el falo.

Psicoanálisis
Anorexia-Bulimia: Parte X

El sujeto está vinculado holofrasicamente al Otro. Más precisamente, se trata de una inclinación holofrasica del discurso, que toma el lugar del ordenamiento metafórico y metonímico del lenguaje. Hay, en otras palabras, un defecto esencial de la separación. En vez del síntoma y de su valor metafórico encontramos la dependencia de la sustancia (bulimia) o una identificación idealizante que carece de dialéctica, absoluta, narcisistica, mortífera (anorexia).

Necesidad / Demanda / Deseo

Tomando la doctrina hegeliana del deseo, se reconoce la naturaleza intersubjetiva del deseo. El deseo es Deseo de Otro, de ser deseo en el deseo de un otro / otros.

Psicoanálisis
Del Masoquismo Moral en la Bulimia

El superyó es un trabajo posterior sobre la renuncia pulsional, impuesta como Ley de la estructura por el programa de la Civilización. El superyó promueve la elevación de la renuncia pulsional a una modalidad particular de goce. Hace de la renuncia, un goce, de la renuncia a gozar una forma de goce. Esta es la esencia moral del masoquismo.

El discurso anoréxico-bulímico 

En el camino de la sexualidad de la niña, se imponen como decisivos un cambio de la modalidad del goce (del clitorideo al vaginal) y de objeto (de la madre al padre). En la niña la castración la introduce en el Complejo de Edipo. Es origen del alejamiento de la niña respecto a la madre y de investiduras amorosas hacia el padre (porque posee "el falo"). 

Psicoanálisis
El Otro que Goza

Amar significa donar al Otro nuestra falta; dar al Otro lo que no se tiene. Dar al Otro el signo de nuestra falta. El cuerpo de la anoréxica-bulímica se acerca a la muerte, desafía la muerte, el riesgo que la muerte implica, para provocar al Otro del amor, o mejor aún para provocar el amor del Otro.

El Estrago Materno

La anoréxica transforma la imagen de su propio cuerpo, convirtiéndolo en el palo que impide a la boca del cocodrilo cerrarse. La posición anoréxica remite a una suerte de fijación del complejo de destete, el cual se constituye sobre la “forma primordial de la Imago materna”. El sujeto se halla implicado en una forma de “canibalismo fusional” (es la primera forma de identificación cuyo modelo es la incorporación canibalistica).

El Hambre esta en la Cabeza

Se come siempre en la mesa del Otro. El comer no es simplemente aplacar el hambre sino que es además y, sobre todo, la asunción de las reglas de la convivencia, del estar juntos, del gusto, de la tradición familiar y cultural. Las anoréxico-bulímicas rompen las reglas de toda posible convivencia.

El proyecto de un Cuerpo Estético-Dietético Sublime

La anoréxica con su rechazo radical de la comida y la bulímica con su voracidad sin límites, resaltan la ruptura de la comensalidad con el Otro. La anoréxica se siente el judas expulsado del Otro. Por esto da vuelta esta exclusión del amor, convirtiéndola en odio mortal hacia el Otro y hacia su mesa. Será entonces, verdaderamente Judas.