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¿Por qué es importante ser empática/o?

Es probable que muchas veces en tu vida hayas juzgado a alguien, o hayas pensado que una persona tuvo un comportamiento incorrecto; y luego darte cuenta que tú también has hecho lo mismo, pues como humanos, todos cometemos errores.

Haber juzgado a alguien por haber algo que tú también has hecho, o terminar haciendo lo que consideramos como equivocado no nos hace malas personas. Esto es una señal de que deberíamos aprender a ponernos en el lugar de los demás.

Cuando comenzamos a ser más conscientes de lo que hacemos y lo que sentimos y lo consideramos cuando estamos juzgando la actitud o el comportamiento de otras personas, es más fácil entender sus razones, y llevar una vida mejor.

¿Qué es la empatía?

Seguramente has escuchado la frase “ponerse en los zapatos de los demás”, especialmente cuando se trata de entender a otras personas. Aunque esta es una frase popular, muchas veces usada a la ligera, es una definición de lo que es la empatía.

La empatía se trata de ponernos en el lugar de los demás, es decir, hacer un esfuerzo por entender el porqué de las acciones, ideas, creencias, pensamientos y comportamientos de otras personas desde su perspectiva.

Pero la empatía es también un ejercicio de auto-conciencia, porque cuando nos ponemos en el lugar de los demás, también deberíamos considerar lo que hemos hecho. Es decir, tener en cuenta que nosotros también hemos cometido errores.

Estos son algunos de los beneficios que podrías obtener al ser empática/o

1.      Nos entendemos mejor a nosotros mismos

Cuando te pones en el lugar de otras personas, también comienzas a analizarte a ti mismo, tu comportamiento, tus acciones, tus ideas; para reflejarlas en otras personas, y poder sentir y pensar un poco más como ellos.

En el proceso de intentar sentir y pensar como otras personas, aprendemos un poco más sobre por qué algunas veces actuamos de cierta forma como humanos, y por lo tanto, este nuevo entendimiento es transferido a nuestra vida.

2.      Somos más pacientes

Algunas veces podemos terminar siendo muy impacientes. No en el sentido de no poder esperar por algo o alguien, sino con respecto a entender y aceptar el comportamiento y las acciones de otras personas.

Si comenzamos a considerar que el compartamiento o las acciones de alguien es algo que todos, incluyéndonos a nosotros mismos, puede terminar haciendo, podemos ser más pacientes con las personas que nos rodean.

3.      Estamos más tranquilos

Las acciones, pensamientos, decisiones pueden resultar muy dolorosos para nosotros, y hacernos sentir intranquilos y preocupados; algunas veces reprochando las razones por las cuales alguien hizo algo.

Cuando alguien que es importante para nosotros hace algo que nos afecta o que nos duele, pero entendemos que no es algo necesariamente malo, o que puede mejorar, aprendemos a estar más tranquilos cuando las cosas parecen estar yendo mal.

4.      Damos mejores consejos

Alguna vez en nuestra vida pudimos haber dado un consejo a alguien que hizo algo mal o que su propio comportamiento le haya traído consecuencias negativas; pero terminar juzgando y reprochando. Y sentirnos mal luego.

Cuando somos empáticos cuando analizamos las acciones de una persona, y damos consejos en lugar de solo señalar las cosas malas, podemos ayudar realmente a las personas, y recordarlos que no está mal cometer errores, sin que olviden que actuaron de forma equivocada, y que pueden mejorar.

5.      Preservamos a las personas en nuestras vidas

A lo largo de nuestra vida conocemos a muchas personas, y muchas de estas se convierten en una parte muy importante para nosotros, llegando a ser considerados como verdaderos amigos.

Pero también “perdemos” a muchas personas a lo largo de nuestra vida. Algunas veces nuestros intereses simplemente cambian, o las circunstancias nos obligan a separarnos. Pero en otros casos, nos alejamos porque no hemos podido entender mejor ciertas actitudes.

Cuando podemos entender a otras personas así como entendernos a nosotros mismos, tendremos más oportunidades para mantener aquellas personas importantes, en lugar de pelear con ellos o estar muy decepcionados de ellos.

Ser empático no se trata de aceptar todo sin protestar o no ver las cosas malas o equivocadas que otras personas pueden estar haciendo. Sino de tratar de entender tan bien como sea posible, el porqué de las cosas, y actuar de una mejor forma gracias a esto.

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Edith Gomez
@edigomben
Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos.