Suicidio: Urgencias en Psiquiatría (I parte)

Párrafos seleccionados de Kaplan, H.; Sadock, B. “Sinopsis de psiquiatría.  Ciencias de la conducta. Psiquiatría clínica” Cáp. 33 (Cáp. De urgencias en 8ª edición.)  Editorial Panamericana. Urgencias en Psiquiatría: Suicidio

El suicidio puede ser el resultado de un deseo de escapar de una situación difícil o de querer herir a una persona o a una institución.

El suicidio parece surgir del sentimiento de que la vida es tan insoportable que la muerte es la única vía de escape del dolor. El suicidio experimenta desesperanza y desvalimiento, conflictos ambivalentes entre la vida y el estrés continuado, sin posibilidades evidentes de cambio o mejoría.

De este modo, el suicidio no es fortuito o inmotivado, sino que constituye un alivio para un problema o una crisis que produce un sufrimiento intenso.

Factores asociados:

Sexo: los hombres consuman el suicidio con una frecuencia tres veces mayor que las mujeres, valor que se mantiene constante en todas las edades. Sin embargo, las mujeres lo intentan cuatro veces más que los hombres.

Métodos: armas de fuego, ahorcamiento o precipitación desde lugares elevados. Las mujeres suelen ingerir una sobredosis de psicótropos o de veneno, pero están comenzando a usar armas de fuego con más frecuencia que antes.

Edad: aumenta con la edad, lo cual señala la importancia de la crisis de mediana edad. Entre los hombres, el pico más alto de suicidios ocurre después de los 45 años; en las mujeres, el mayor número de suicidios consumados tiene lugar después de los 55. Los suicidios de los ancianos constituyen el 25% del total, aunque ellos sólo componen el 10% de la población, la tasa de suicidios en los mayores de 75 años supera más de 3 veces la de los jóvenes (intentan mas pero consuman menos).

Pero la tasa de suicidio está aumentando más rápidamente entre los jóvenes, sobre todo en los varones con edades comprendidas entre los 15 y los 24 años. El suicidio es la tercera causa de muerte en los jóvenes de 15 a 24 años, después de los accidentes y los homicidios. Hoy en día, la mayor parte de los suicidios se producen entre los 15 y 44 años.

Raza: dos de cada tres suicidas son varones blancos. Pero la tasa de suicidio de los negros está aumentando. El suicidio entre inmigrantes es más elevado que en la población nativa.

Estado Civil: El matrimonio, reforzado por los hijos, parece disminuir el riesgo de suicidio. El suicidio es más frecuente en quienes están aislados socialmente y tienen antecedentes familiares de suicidio (tentativas o suicidios consumados). Quienes cometen los llamados suicidios de aniversario se quitan la vida el mismo día en que lo hizo un miembro de su familia.

Ocupación: cuanta más alta es la extracción social de la persona, mayor es el riesgo de suicidio, pero el haber descendido en la escala social también aumenta el riesgo. El trabajo, en general, protege contra el suicidio.

Clima: los suicidios aumentan ligeramente en primavera y otoño, pero no durante el mes de diciembre ni en períodos de vacaciones, al contrario de lo que se cree popularmente.

Salud Física: los estudios postmorten demuestran que existe una enfermedad física en el 25 a 75% de los suicidas. Se estima que una enfermedad física es un factor contributivo importante en el 11 a 51% de los suicidios.

Los factores asociados con la enfermedad y que contribuyen tanto a los suicidios como a los intentos de suicidio son: la perdida de movilidad, especialmente cuando la actividad física es importante en la ocupación laboral o en el ocio; la desfiguración, especialmente entre las mujeres y el dolor crónico intratable.

Salud mental: factores psiquiátricos con relevancia en el suicidio son el abuso de sustancias, los trastornos depresivos, la esquizofrenia y otros trastornos mentales. Casi un 95% de los que cometen suicidio tienen un trastorno mental. Los trastornos depresivos suponen el 80% de este número, la esquizofrenia el 10% y la demencia o delirium el 5%. Entre todos los que padecen trastornos mentales, el 25% son, además, alcohólicos. Las personas con depresión delirante son las que tienen el riesgo más alto de suicidio. El riesgo de suicidio en los que tienen trastornos depresivos es del 15% aproximadamente. El 25% de los que tienen antecedentes de conducta impulsiva o actos violentos, tiene alto riesgo de suicidio. La hospitalización psiquiátrica previa por cualquier causa incrementa el riesgo de suicidio.

Un estudio en San Diego, California, demostró que los diagnósticos de abuso de sustancias y trastorno de personalidad antisocial aparecían más frecuentemente entre suicidas menores de 30 años y edades superiores. Los factores de estrés asociados con el suicidio en los menores de 30 años eran la separación, el rechazo, el desempleo y los problemas legales; las enfermedades previas tenían lugar más frecuentemente en los suicidas mayores de 30.

Pacientes psiquiátricos: el riesgo de suicidio es de 3 a 12 veces mayor que el de los pacientes que no son psiquiátricos. El diagnostico psiquiátrico con mayor riesgo de suicidio en ambos sexos es el de trastorno del ánimo. En ambos sexos el mayor riesgo de suicidio se sitúa en la primera semana de ingreso psiquiátrico; después de tres a cinco semanas, los pacientes ingresados no tienen mayor riesgo que el de la población general. Las tasas de suicidio de los pacientes psiquiátricos disminuyen con la edad. Esta diferencia se debe principalmente a que la gente mayor suicida no busca ayuda médica.

El periodo posterior al alta es un momento en el que el riesgo de suicidio en los pacientes psiquiátricos ambulatorios aumenta.

Los pacientes que frecuentan los servicios de urgencias también tienen mayor riesgo de suicidio, especialmente los que padecen crisis de ansiedad.  Los dos principales grupos de riesgo son los pacientes con trastornos depresivos, esquizofrenia y consumo de sustancias y los pacientes que acuden repetidas ocasiones al servicio de urgencias.

Trastornos Depresivos:

Se suicidan más pacientes al comienzo de la enfermedad; también se suicidan más hombres que mujeres. La posibilidad de que un sujeto deprimido se suicide aumenta si está soltero, separado, divorciado, viudo o ha sufrido una perdida reciente. Los pacientes con esta enfermedad que llegan a suicidarse suelen ser de mediana edad o ancianos. Como sucede con otros pacientes psiquiátricos, los meses que siguen al alta hospitalaria son una época de alto riesgo. Un tercio o más de los pacientes deprimidos que se suicidan, lo hacen dentro de los 6 meses siguientes a la salida del hospital; probablemente habían recaído.

Esquizofrenia:

El riesgo de suicidio es elevado: hasta un 10% muere por suicidio. La edad de aparición de esta enfermedad es la adolescencia o el comienzo de la edad adulta y es en los primeros años del trastorno cuando más se suicidan. Por lo tanto, los esquizofrénicos que se suicidan son jóvenes.

Aproximadamente el 75% de los suicidas esquizofrénicos son hombres solteros y alrededor del 50% había realizado un intento previo. Se asocian sintomas depresivos a estos suicidios. Solo un pequeño porcentaje se suicido a causa de voces imperativas o la necesidad de huir de delirios de persecución. Hasta un 50% de los suicidios en esquizofrénicos tiene lugar pocas semanas o meses tras ser dado de alta por el hospital. Solo una minoría se suicida mientras están ingresados.

Los factores de riesgo de suicidio en esquizofrénicos son: el ser joven, el sexo masculino, estar soltero, un intento previo de suicidio, la vulnerabilidad a la depresión y el alta reciente del hospital.

Dependencia del Alcohol:

Alrededor del 80% de los alcohólicos suicidas son hombres, lo que refleja la proporción del sexo en el alcoholismo. Suelen ser blancos, de mediana edad, solteros, sin amigos, aislados socialmente y bebedores en ese momento. Más del 40% había hecho un intento de suicidio previo.

Los estudios, muestran que a muchos pacientes alcohólicos de los que finalmente se suicidaron, se les considero deprimidos durante el ingreso y en dos tercios se objetivaron sintomas de trastorno del ánimo en el periodo en que se suicidaron.

El mayor grupo de pacientes varones alcohólicos es el que asocia un trastorno de personalidad antisocial. Los estudios demuestran que estos pacientes son especialmente proclives a hacer intentos de suicidio, abusar de otras sustancias, mostrar conductas impulsivas, agresivas y delictivas y encontrarse entre los alcohólicos suicidas.

Dependencia de Otras Sustancias:

Un aumento del riesgo de suicidio entre quienes consumen sustancias en exceso. La tasa de suicidio en heroinómanos es 20 veces mayor que la de la población general.

La disponibilidad de una cantidad de sustancia letal, el consumo de drogas intravenoso, la asociación con trastorno de personalidad antisocial, una vida caótica y la impulsividad son algunos factores que predisponen a los adictos a la conducta suicida, especialmente cuando están disfóricos, deprimidos o intoxicados.

Trastornos de la personalidad:

El tener un trastorno de personalidad puede determinar la conducta suicida de varias formas: predisponiendo a trastornos mentales mayores, como los trastornos depresivos o el alcoholismo; conduciendo a problemas en las relaciones personales y en el ajuste social; precipitando acontecimientos vitales indeseables: deteriorando la capacidad de afrontar un trastorno físico o mental y creando conflictos con los que le rodean.

Se estima que el 5% de los pacientes con trastorno disocial de la personalidad se suicida. El suicidio es tres veces más frecuente en los reclusos que en la población general. Más de un tercio de los presos que se suicidan había recibido tratamiento psiquiátrico en el pasado y la mitad había hecho intentos suicidas en los seis meses anteriores.

Trastorno de Ansiedad:

Casi el 20% de los pacientes con un trastorno de crisis de ansiedad y fobia social hacen intentos de suicidio infructuosos. Si se asocia depresión, aumenta el riesgo de que el intento sea un suicidio consumado.

Conducta Suicida Previa:

Quizá el mejor indicador de alto riesgo de suicidio sea la tentativa previa. Los estudios muestran que, aproximadamente el 40% de los pacientes deprimidos que se suicidan han hecho un intento previo. El riesgo de un segundo intento de suicidio es más elevado a lo largo de los tres meses que siguen al primero.

La depresión no solo se asocia al suicidio consumado, sino también a las tentativas. El cuadro clínico que se asocia con más frecuencia a la gravedad del intento de morir es el diagnóstico de un trastorno depresivo.

Cuando se comparan los que intentan el suicidio con elevada intencionalidad suicida con los de baja intencionalidad, los primeros suelen ser varones, ancianos, solteros o separados y viven solos. Es decir, los pacientes deprimidos que hacen un intento de suicidio serio, se parecen más a los suicidas que a los que hacen tentativas.

Conclusiones: el 47 - 50% de los suicidas tiene un trastorno del estado de ánimo. En el 19 – 24% de los suicidas hubo un intento anterior. El 10% de los que intentan suicidarse se suicidan en los 10 años posteriores al intento.

  • Continuar con la segunda parte:

http://www.saludypsicologia.com/posts/view/213/name:Suicidio-Urgencias-en-Psiquiatria-II-parte

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