Esquizofrenia de comienzo en la infancia

Párrafos seleccionados de: Kaplan, H; Sadock, B: “Sinopsis de psiquiatría. Ciencias de la conducta. Psiquiatría clínica”, Caps. de Psiquiatría infantil: 49 (Esquizofrenia de inicio en la infancia) Octava Edición, Editorial Panamericana.

Según el DSM-IV el inicio de la esquizofrenia se produce habitualmente entre los últimos años de la adolescencia y la mitad de los treinta, pero este trastorno puede aparecer tan precozmente como los cinco o seis años. Aunque las características son las mismas para niños que para adultos, el diagnostico en la infancia puede resultar más complicado. En los niños, las ideas delirantes y las alucinaciones suelen ser menos elaboradas y las alucinaciones visuales son más habituales.

La esquizofrenia en niños prepuberales conlleva la presencia de al menos dos de los siguientes síntomas: alucinaciones, ideas delirantes, lenguaje o comportamientos gravemente desorganizados y retraimiento grave durante al menos un mes. También debe presentarse deterioro grave en el funcionamiento social o académico y signos continuos de deterioro persistente durante al menos seis meses. Los criterios diagnósticos para la esquizofrenia en los niños son los mismos que para los adultos, con la excepción de que los niños pueden no conseguir alcanzar los niveles de funcionamiento social y académico esperado en lugar de presentar un deterioro en su funcionamiento.

Según el DSM-IV, se puede diagnosticar esquizofrenia con la presencia del trastorno autista.

El trastorno esquizotípico de la personalidad es similar a la esquizofrenia en su afecto inapropiado, pensamiento mágico excesivo, creencias extrañas, aislamiento social, ideas de referencia y experiencias perceptivas inusuales, como las ilusiones. Sin embargo, el trastorno esquizotípico de la personalidad no presenta características psicóticas; es más, el trastorno parece venir agregado en familias con esquizofrenia desarrollada en la edad adulta.

Diagnostico y Manifestaciones Clínicas:

El comienzo es con frecuencia insidioso; después de mostrar afectos inapropiados de comportamiento inusual, un niño puede tardar meses o años en cumplir criterios diagnósticos de esquizofrenia.

Pueden presentar historias de retraso del desarrollo motor o verbal y funcionar mal en el colegio a pesar de tener una inteligencia normal. Aunque los niños con esquizofrenia y trastorno autista pueden presentar una historia temprana similar, los niños con esquizofrenia tienen una inteligencia normal y no cumplen criterios de un trastorno generalizado del desarrollo.

De acuerdo con el DSM-IV, un niño con esquizofrenia puede experimentar deterioro en su funcionamiento junto con la aparición de sintomas psicóticos, o puede no llegar a alcanzar el nivel de funcionamiento deseado. Los niños con esquizofrenia manifiestan con frecuencia alucinaciones auditivas. Surgen ideas delirantes en más de la mitad de los niños con esquizofrenia; son de varios tipos, e incluyen las de persecución, grandiosidad o de carácter religioso. Los afectos embotados o inapropiados están presentes de manera universal en los niños con esquizofrenia.

A diferencia de los adultos con esquizofrenia, los niños que padecen este trastorno no presentan pobreza en el contenido de su lenguaje, pero hablan menos que los niños que tiene su misma inteligencia y son ambiguos en la forma en la que se refieren a personas, objetos y sucesos. Los déficits de comunicación observables en los niños con esquizofrenia son cambios impredecibles en el tema de conversación sin introducir el tema nuevo al interlocutor (asociaciones libres). Los niños con esquizofrenia no consiguen mejorar su comunicación con revisiones, añadidos o volviendo a empezar. Estos déficits pueden definirse como sintomas negativos de la esquizofrenia infantil.

Otras características que suelen estar presentes con gran frecuencia en los niños con esquizofrenia son un funcionamiento motor deficiente, deterioros visuoespaciales y déficit de atención.

El DSM-IV admite cinco tipos de esquizofrenia:

  1. paranoide
  2. desorganizada
  3. catatónica
  4. indiferenciada
  5. residual

Diagnostico Diferencial:

Los niños con trastorno esquizotípico de la personalidad y los niños con esquizofrenia tienen muchas similitudes. El afecto embotado, el aislamiento social, los pensamientos excéntricos, las ideas de referencia y conductas extravagantes son frecuentes en ambos trastornos; sin embargo, en la esquizofrenia también se deben de presentar en algún momento sintomas psicóticos francos como alucinaciones, delirios e incoherencias. Cuando están presentes se debe excluir el diagnostico de trastorno esquizotípico de la personalidad. No obstante, las alucinaciones solas no justifican el diagnostico de esquizofrenia; los pacientes han de presentar deterioro de su funcionamiento o incapacidad de alcanzar el nivel de desarrollo, para justificar el diagnóstico de esquizofrenia. Las alucinaciones visuales y auditivas pueden aparecer como sucesos auto-limitados en niños no psicóticos que afrontan sucesos psicosociales estresantes graves, como la separación de los padres, y en niños que sufren una gran pérdida o un cambio significativo en su estilo de vida.

Los fenómenos psicóticos son habituales en niños con trastorno depresivo mayor, en los cuales pueden presentarse alucinaciones y, con menor frecuencia, delirios. Las alucinaciones y los delirios de la esquizofrenia tienen una mayor probabilidad de presentar una cualidad extravagante que en los niños con trastornos depresivos.

En lo niños y adolescentes con trastorno bipolar I, resulta difícil a menudo distinguir entre un episodio maniaco con características psicóticas de la esquizofrenia, si el niño no tiene antecedentes de depresiones previas. Los delirios grandiosos y las alucinaciones son típicos de los episodios maniacos, pero los clínicos deben, a menudo, seguir la historia natural del trastorno para confirmar la presencia de un trastorno del estado de ánimo.

Los trastornos generalizados del desarrollo, incluido el autismo con inteligencia normal, pueden compartir características con la esquizofrenia. Más notablemente, ambos trastornos cursan con dificultades en las relaciones sociales, historia temprana de dificultades en la adquisición del lenguaje y desviación constante en la comunicación; sin embargo, las alucinaciones, los delirios y el trastorno formal de pensamiento son las manifestaciones centrales de la esquizofrenia y no se esperan en un trastorno generalizado del desarrollo. Los trastornos generalizados del desarrollo se suelen diagnosticar a los tres años de edad, y la esquizofrenia con inicio en la infancia rara vez se diagnostica antes de los cinco.

A veces, el abuso de alcohol y de alguna otra sustancia puede dar lugar a un deterioro del funcionamiento, sintomas psicóticos y delirios paranoides. Un inicio repentino y flagrante de psicosis paranoide es mas indicio de un trastorno psicótico inducido por sustancias que un inicio insidioso.

Las enfermedades médicas que inducen características psicóticas son la enfermedad tiroidea, el lupus eritematoso sistémico y la enfermedad del lóbulo temporal.

Curso y Pronóstico:

Entre los factores predictivos importantes del curso y resultado de la esquizofrenia con inicio en la infancia se incluyen el nivel de funcionamiento del niño anterior al inicio de la esquizofrenia, la edad de inicio, el nivel de funcionamiento recuperado tras el primer episodio por el niño y el grado de apoyo disponible en la familia.

En general, la esquizofrenia con inicio en la infancia parece tener peor respuesta a la medicación que la esquizofrenia con inicio en la edad adulta o en la adolescencia y su pronóstico puede ser peor. Los sintomas positivos -alucinaciones y delirios- tienden a responder mejor a la medicación que los síntomas negativos como el retraimiento.

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