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Anorexia-Bulimia: Parte XIII

El discurso capitalista es la supresión de la dimensión de la falta. No hay en efecto en este discurso – en esta forma histórica de lazo social – objeto perdido, sino reciclaje constante del goce en un sistema -aparentemente sin perdida.

Sociedad de Consumo y su Otra cara

Parrafos seleccionados del libro de Recalcati, M., La última cena: Anorexia y Bulimia. Ediciones del Cifrado, Bs. As. 2004.

El discurso capitalista es la supresión de la dimensión de la falta. No hay en efecto en este discurso – en esta forma histórica de lazo social – objeto perdido, sino reciclaje constante del goce en un sistema -aparentemente sin perdida. (Pero no es posible que el sujeto de la falta-en-ser pueda ser obturado a través del objeto a, que es justamente índice de este vacío imposible de colmar). Aparentemente, porque en realidad el discurso capitalista para poder seguir funcionando debe poder producir constantemente la falta, aunque la falta sea un producto anónimo, no subjetivado, que sirve exclusivamente para hacer mover este sistema de reciclaje continuo del goce que constituye la base lógica de este discurso. Cubrir la perdida de la Cosa a través de la oferta ilimitada del objeto en forma de mercadería consumible, de objeto de consumo, de “bien” usufructuable. La otra cara es que ningún objeto debe ser verdaderamente satisfactorio, todo debe gastarse lo antes posible para permitir que se lancen nuevos productos. Pero la falta del sujeto es una falta en ser que no puede, por estructura, ser colmada por un objeto. El gran engaño es renovar la falta en el sujeto, que no es su falta en ser, sino solamente una parodia de esta. La falta que promueve es la falta del objeto. La falta-en-ser es negada, reabsorbida en la falta del objeto, a la cual el poder del mercado, tarde o temprano, aportara su remedio farmacológico. La espiral bulímica (atracón-vomito-atracón) es un ejemplo de esta lógica. El Otro social ofrece continuamente la satisfacción de las necesidades. La anoréxica se rebela no consumiendo nada, exhibiendo una falta, y la bulímica al consumir todo muestra la inconsistencia y el engaño (todo es nada). Todo en realidad enmascara la nada. La ilusión de que multiplicando el tener se pueda alcanzar el ser es la ilusión sostenida por el discurso capitalista.

Pero hay un encantamiento fetichista, se vuelve momia, encarna el goce en la imagen-fetiche del propio cuerpo o se vuelve un voyeur que mira a los demás comer.

La anoréxica, a diferencia del místico, el ser se realiza en nombre de la imagen, de la estética. El ser no está más allá del horizonte fálico, sino que es todavía el ser-falo. El ser objeto-fálico para el Otro. Lo que cuenta para ella no es el amor por el Otro sino lograr que el Otro ame; causar la falta en el Otro, como raíz del amor.  Y a diferencia del místico, el ser el falo es para cubrir la pobreza del no-tener.

Como patología del tener la bulímica busca en cambio el falo por el camino de la apropiación. Un tormento del tener, pero el falo no es un objeto, indica más bien la evanescencia del todo objeto.

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Lic. Massimo Recalcati
Trabaja en Milán como psicoanalista y es miembro de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis, atesorando el Título AME. Fundador de JONAS (Centro de Investigación Psicoanalítica sobre los Nuevos Síntomas). Da clases en la Universidad de Bérgamo y en el Instituto Freudiano de Milán.