Adelantos sobre "Epigenética"

La epigenética es una corriente dentro de la biología que estudia la influencia del medio ambiente y las condiciones exteriores sobre los genes. Literalmente se podría mal traducir como “control sobre la genética”. Los recientes estudios están revolucionando la manera en que los psicólogos, psiquiatras y neurocientíficos piensan la vida.

Creíamos hasta ahora, que nuestros padres y abuelos simplemente nos pasaban sus genes. Y punto para el saber. Que muchas de las experiencias que habían acopiado en sus vidas no se adquirían y se inutilizaban perpetuamente. Confiábamos en que los genes se transmitían casi inalterables de generación en generación. Sin modificaciones sustanciales. Que el núcleo duro celular permanecía inmaculado. No habíamos arribado al conocimiento de la epigenética, de las epimutaciones sin embargo, hoy sabemos que el aire que respiraron nuestros abuelos, el agua que bebieron o el ambiente psico-social en el que vivieron pudieron afectar también a sus descendientes, incluso décadas después. Los factores externos pueden influir en el complejo entramado de interruptores que hace falta conectar y desconectar para dar lugar, por ejemplo, al desarrollo de un cáncer.

No se trata por tanto únicamente de qué genes heredamos o no de nuestros padres, sino de si están ‘encendidos’ o ‘apagados’ a través de interruptores epigenéticos.

Cuando hablamos de epigenética nos referimos a fenómenos que no afectan la secuencia de ADN de los genes pero que sí varían su expresión. Es la herencia de patrones de expresión de genes que no vienen determinados por la secuencia genética (la cadena de pares de bases del ADN de cada individuo).

¡Los genes NO son nuestro destino!

No son algo inamovible y determinante como algunos psiquiatras duros biologicistas solamente creían y nos hacían creer hasta ahora. Las influencias del medio ambiente, incluyendo la nutrición, el estrés y las emociones, pueden modificar los genes, sin cambiar la secuencia básica del ADN, y más asombroso aún, estas modificaciones pueden pasar a las nuevas generaciones.

El Dr. Bruce Lipton, biólogo celular de la Universidad de Stanford, en su libro The biology of belief (2005) realizó una serie de estudios innovadores sobre la membrana celular, que revelaron que esta capa externa de las células es un homólogo orgánico de una computadora, el más próximo equivalente celular del cerebro humano. Sus estudios revelaron que el medio ambiente, el cual opera a través de la membrana celular, controla el comportamiento y la fisiología de la célula, apagando y encendiendo a los genes.

Aplicó un concepto básico de la física cuántica al campo de la biología celular, “…el universo cuántico es un conjunto de probabilidades susceptible a los pensamientos del observador”. Mientras que la biología celular tradicional se ocupaba de las moléculas físicas que controlan la biología, Lipton se centró en los patrones químicos y electromagnéticos a través de los cuales la energía en la forma de nuestros pensamientos y creencias puede afectar nuestra biología, incluyendo el genoma humano.

El asunto novedoso es que sus descubrimientos indican que la mente controla las funciones del cuerpo y eso implica que nuestros cuerpos pueden ser modificados a medida que cambiamos nuestra manera de pensar. Nuestras creencias interactúan con la infinitud de probabilidades del universo cuántico, y éstas afectan a las células de nuestros cuerpos, contribuyendo a la expresión de diferentes potenciales genéticos.

Algunos conceptos tomados del libro:

Las células aprenden a través de la experiencia, de su contacto con el medio que las rodea, y luego guardan una memoria que les permite adaptarse mejor y anticiparse a los cambios en las condiciones. Es decir, ¡son inteligentes! Esta memoria incluso se mantiene intacta en las células de los órganos donados.

Estudios del genoma han indicado que los seres vivos comparten sus genes no sólo entre individuos de la misma especie –a través de la reproducción– sino entre individuos que no son de la misma especie. Esto ha sido una adaptación evolutiva para aumentar la sobrevivencia de los seres vivos en el planeta ya que los genes son memorias físicas de las experiencias aprendidas por todos los organismos vivos. Se ha demostrado que la evolución de los seres vivos depende más de la interacción entre las especies que de la interacción entre los individuos de una misma especie. En otras palabras, si el ser humano quiere sobrevivir tiene que ocuparse también de su relación con los otros seres vivos del planeta tierra y no sólo entre los humanos.

Hay enfermedades que sí son causadas por un gen, pero éstas equivalen a menos del dos por ciento de las que sufre la población mundial!!! La mayoría de la gente viene a este mundo con genes que deberían permitirles vivir una vida feliz y saludable. Las dolencias más comunes actualmente como la diabetes, la enfermedad del corazón y el cáncer no son el resultado de un solo gen sino de la interacción entre múltiples genes y sobre todo de los factores medio ambientales. La idea de que los genes controlan la biología humana es una suposición que nunca ha sido probada, por el contrario, ha sido rebatida por las últimas investigaciones epigenéticas.

  • Fuente: Fabio Celnikier "Un hombre holográfico en el mundo transdimensional" (® 2007 – Copyright epigenetica.org). Extraido de la web "http://www.epigenetica.org"
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