Diez mitos comunes sobre las dietas veganas

La palabra “vegano” fue acuñada para describir un estilo de vida que evita todos los productos animales para comida, vestido y cuidado personal. Está basado en consideraciones éticas hacia los animales. Sin embargo, la gente elige una dieta vegana -que excluye huevos, leche, queso, carne y pescado- por una variedad de razones, incluyendo temas como el uso de animales así como de salud y preocupaciones ambientales. 

Aunque las dietas veganas están ganando popularidad más rápidamente de lo que cualquiera hubiera imaginado, aún se mantienen fuera de la corriente principal. Tenemos un gran reto para entender y esparcir el mensaje de que esta manera de comer no solo es saludable y segura, también es divertida y realista. Al mismo tiempo, el entusiasmo de los defensores de la comida vegana ha dado origen a mitos desafortunados que provocan que algunos veganos hagan elecciones alimenticias pobres.

Vamos a hacer algo de limpieza de mitos y aquí hay diez de los más grandes que desmentiremos:

1. Los veganos necesitan menos calcio que los omnívoros.

2. Para obtener los beneficios saludables de una dieta vegana, necesitas evitar las grasas.

3. Las dietas veganas más saludables se basan en alimentos 100% enteros y no procesados.

4. La gente no necesita empezar a tomar suplementos de vitamina B12 hasta que lleven tres años siendo veganos.

5. Si una dieta vegana es buena, entonces una dieta crudivegana debe ser mejor.

6. Comer soya le da a los hombres caracterísiticas femeninas.

7. Cuando apenas te haces vegano, experimentas sensaciones desagradables por la desintoxicación y el apartamiento de los productos animales.

8. Los adolescentes veganos están en riesgo de desarrollar desórdenes alimenticios.

9. Las proteínas de las plantas no tienen los aminoácidos esenciales.

10. Los veganos necesitan consumir solo 5 o 6 por ciento de sus calorías como proteínas.

Si queres conocer y comprender las necesidades nutriconales de una dieta vegana . . . 

Descarga este libro en pdf

Autores:

Jack Norris, Nutriólogo Registrado
Virginia Messina, Maestría en Salud Pública, Nutriólogo Registrada

COMENTA
RELACIONADOS
ÚLTIMAS ENTRADAS
"C. G. Jung", por Herbert Read (Quinta Parte)

Hacia el final del último párrafo de la entrega anterior (Cuarta Parte) de este extenso ensayo de Herbert Read sobre Jung (que tenemos el privilegio de transcribir para los calificados lectores de "Salud y Psicología"), nos es dado leer que el individuo ha depuesto su poder de decidir, su responsabilidad social y que se halla -la imagen es terrorífica- como un remache ("¡ni tan siquiera como un diente de rueda!") en un mecanismo cuyos movimientos y cuya dirección no tiene el poder de controlar. Lo que mueve la maquinaria (a falta de seres humanos excepcionales, talentosos y sabios, que pudiesen "gobernar la nave") es una fuerza demoníaca que procede directamente del inconsciente colectivo. No existe otra hipótesis que pueda explicar el empleo demencial contra la propia humanidad de las atroces armas de destrucción masiva que -ya se alarmaba Read en aquellos lejanos días de hace más de medio siglo- hoy están en poder de los seis u ocho Estados mundiales más poderosos. No ignora el lector sagaz que dicha carrera armamentística jamás halló solución de continuidad y que, lejos de eso, que hasta puede parecer una esperanza ingenua, la sofisticación y el poder de daño de los nuevos artilugios bélicos roza tal perfección que, se diría, nacidos de la mente infinitamente proterva de una divinidad hostil o loca. Seguimos:

Psicoanálisis