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Causas de la falta de apetito sexual

Con el paso de los años la monotonía puede ir acabando con nuestro deseo sexual. Esta falta de interés puede deberse a distintos factores emocionales y psicológicos que pueden dañarte no sólo a ti sino también a tu compañero.

Hoy en día tenemos muy poco tiempo para dedicar al sexo, ya que nuestra mente se encuentra inundada de muchos otros temas y estamos preocupados por el trabajo, los hijos, el dinero, las facturas, la casa, y tantas otras cosas. Otros factores psicológicos, culturales, religiosos también pueden estar afectándonos en nuestra apetencia sexual.

Son muchas las parejas que podemos recurrir a buscar ayuda psicológica profesional por esta falta de deseo, ya que muchas veces una técnica de control de pensamientos o la disminución de creencias irracionales ayuda significativamente.

Los motivos más frecuentes que manifiestan las parejas es la falta de motivación y excitación respecto al deseo por el compañero que les lleva a evitar situaciones sexuales. Estas conductas de evitación llevan a provocar actuaciones que retrasan los encuentros sexuales.

Esta falta de apetencia sexual puede ocurrirte a ti o a tu pareja, y las causas pueden ser muy variadas. En la mayoría de ocasiones, la falta de deseo no es nula, es posible que sientas que simplemente ha disminuido el deseo en tu compañero, pero mantienes fantasías o atracción hacía otras personas ya sean conocidas o desconocidas. Ante esto es interesante buscar ayuda para reconducir la situacióon antes de que se acabe con la relación de pareja.

Causas de la falta de apetito sexual

Estas causas pueden ser de dos tipos: médico- orgánicas o psico-sociales. Entre las primeras podemos encontrar bajos niveles de testosterona, el hipotiroidismo, el aumento de la prolactina, algunos medicamentos como los antidepresivos, diuréticos, reguladores del colesterol, entre otros.

La inmensa mayoría de causantes de la falta de deseo son psico-sociales como los problemas de excitación, el dolor durante las relaciones sexuales, el estrés, el exceso de preocupaciones, el cansancio físico y mental, una mala relación de pareja, excesivas discusiones, la monotonía y la baja autoestima, entre otros.

¿Cómo puedes recuperarlo?

- Encuentra tus fantasías eróticas. Visualiza una situación que te excite y llévala a cabo.

- Realiza con tu compañero actividades que impliquen contacto con tu propio cuerpo como bailar, salir a correr, tomar el sol, etc.

- Aumenta el afecto hacía tu pareja. Incrementa tu placer sensual con besos, abrazos, cógele la mano por la calle, etc. Poco a poco recuperarás el tono sexual.

- Planea una cita diferente. Recupera momentos perdidos, aquellos que provocaron erotismo alguna vez, es una manera perfecta de que vuelvas a querer disfrutar del sexo.

- Haz deporte. Te ayudará a sentirte más a gusto con tu cuerpo, aumentará tu autoestima y liberarás tensiones y activará tu circulación.

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Cristina Larripa
Licenciada en Bellas Artes. Escritora. Actualmente cursando la carrera de psicología en la Universidad de Buenos Aires. Realizó los siguientes Seminarios: Gestalt desde el Campo Relacional-Experiencial, Teoría y Práctica de la Psicogenealogía, Constelaciones Familiares, Psicodrama y Enfoque Gestaltico Transpersonal.