La importancia de pronunciar el vocablo: "OM"

Entre las prácticas del yoga, su pronunciación es poco corriente en Occidente, en tanto que en la India -incluso en toda Asia- esta sílaba acompaña al viajero por todas partes. OM y el perfume del dhoop, incienso a base de sándalo, son omnipresentes en los ashrams, templos y cavernas.

El católico desconfía, temiendo introducir un rito "pagano" que podría conducirlo a la herejía y le rehúsa toda consideración; el no-creyente no ve en ello sino una superstición de la que se aparta con un levantamiento de hombros.

Sin embargo, OM es un vocablo único; pronunciarlo regularmente, lejos de constituir una práctica absurda o vana, trae muchas ventajas tanto sobre el plano físico como sobre el mental; merece un examen objetivo antes de decidir rechazar su práctica.

Como emitir el sonido "OM"

Acostado o sentado, los labios entreabiertos, después de inspirar profundamente, expulse lentamente el aliento que, al pasar, hará vibrar las cuerdas vocales en una "O..." prolongada hasta vaciar completamente los pulmones. El sonido debe ser tan grave y uniforme como sea posible. Emitido correctamente, la mano puesta sobre el tórax (esternón) al nivel de las clavículas, debe sentir una vibración. Al término de la espiración, cerrar la boca y, contrayendo los abdominales, terminar de exalar los últimos restos de aire musitando una "m..." que zumbe suavemente en el cráneo. La otra mano colocada en lo alto del cráneo, debe percibir también la vibración.

Aplicando las palmas a las orejas, escuchará mucho mejor el "O...m".

Efectos vibratorios de la práctica:

El "O..." hace vibrar toda la osatura de la caja torácica, lo que prueba que la vivración se comunica a la masa de aire encerrada en los pulmones y que la delicada membrana de los alvéolos en contacto con el aire vibra también, lo que estimula las células pulmonares y permite un mejor intercambio gaseoso. Los recientes trabajos de nuestros fisiólogos occidentales nos enseñan también que esta vibración produce efectos muy marcados en las glándulas endocrinas, a las que la ciencia concede una importancia creciente. El Dr. Leser-Lasario, especialmente, consagró 25 años de su vida al estudio de los efectos producidos por las vibraciones vocales sobre el organismo humano. Sus trabajos han establecido que la emisión de vocales durante la espiración provocaba un auto-masaje vibratorio de los órganos. Estas vibraciones alcanzan los tejidos más profundos y las células nerviosas; la circulación sanguínea se intensifica en los tejidos y órganos interesados. Son estimuladas las glándulas de secreción interna, que secretan sus hormonas directamente en la sangre y la linfa (hipófisis, pineal, tiroides, timo, suprarrenales, gónadas). El simpático y el nervio vago no escapan a la influencia benéfica de las vibraciones vocales. 

¿No es por vibración como produce la música en nosotros las emociones más diversas?

Control y Relajación del Aparato Respiratorio

La espiración se produce por la relajación de los músculos del aparato respiratorio. Para que el sonido emitido sea uniforme es preciso que esta relajación sea controlada. En caso de tensiones al nivel de la garganta o de los músculos de la caja torácica, el sonido se emite por sacudidas. El sonido continuo, sin golpes, indica un dominio y un control perfecto del relajamiento progresivo de todos los músculos del aparato respiratorio, con lo que se eliminan las contracturas inconscientes y se tiene la certeza de una buena inspiración subsecuente cómoda y suave.

Efectos sobre la mente:

Mientras sale lentamente el aire de sus pulmones y hace vibrar sus cuerdas vocales, escuche con atención el largo "O...m"; podrá constatar que ocupa enteramente el campo de la conciencia y que los procesos de formación de las frases están inhibidos.

Después de una jornada agitada, qué maravilloso medio para disipar la excitación y traer la calma.

Es evidente que el "OM" no puede ser emitido de manera audible sino en la espiración; sin embargo, en la inspiración podrá escucharlo mentalmente. Cuando las circunstancias no le permitan ejecutar este ejercicio emitiendo el sonido, Ud. puede repetirlo interiormente con los mismos resultados favorables sobre la mente. Repita a menudo "OM" durante la jornada en el silencio de su mente, y experimentará la calma y la paz que le trae.

 

Fuente: André Van Lysebeth; Aprendo Yoga. Editorial Pomaire, 1969, España.

COMENTA
RELACIONADOS
ÚLTIMAS ENTRADAS