¿Cómo ser menos egoista?

¿Más de una persona ha señalado lo egoísta que eres? Si tiendes a pensar que eres el centro del universo, siempre insistes en salirte con la tuya y odias compartir o hacerles favores a los demás, entonces sí, es probable que tengas un pequeño problema de egoísmo. Aunque ser menos egoísta no sucede de la noche a la mañana, hay unas cuantas cosas que puedes hacer para convertirte en una persona conocida por dar, no recibir.

Cómo ser menos egoísta
 
3 partes:

1. Incrementar la consciencia de ti mismo

2. Ser un mejor amigo

3. Mostrar gratitud

 

Parte 1 de 3: Incrementar la consciencia de ti mismo

Únete a un equipo. Cualquier equipo servirá. Independientemente de la actividad que elijas, ser parte de un equipo te ayudará a ver que trabajar con los demás implica resignar muchos deseos individuales. Ser parte de un equipo hará que te sea más difícil poner tus necesidades por encima de las de los demás ya que es posible que te critiquen externamente por tu egoísmo, lo cual puede derrumbar a todo tu equipo.
 
Practica la empatía. La empatía significa comprender o compartir los sentimientos de otra persona o "ponerte en sus zapatos". Trabaja en comprender el punto de vista de otra persona y suspender tus propias necesidades y deseos. Al hacerlo, es probable que te vuelvas más generoso y comprensivo. Estas son algunas formas de practicar la empatía: Pregúntale a la otra persona cómo está. En lugar de hacer suposiciones o desestimar a alguien cuando haga algo con lo que no estés de acuerdo, pregúntale qué está sucediendo en su vida. Sé curioso y preocúpate por esta persona y observa si puedes comprender su perspectiva sobre lo que sucede.
 
Equilibra tus necesidades con las de los demás. Si tiendes a ponerte primero, asegurándote de obtener lo que quieres cuando lo quieres, debes comenzar a dejar ir esta tendencia y a pensar en encontrar un equilibrio en tus relaciones. Empieza a pensar en lo que tus hijos, tus amigos o tu pareja podrían querer, incluso si entra en conflicto con tus necesidades. Cada vez que te encuentres en una situación de incompatibilidad, piensa en lo que haría feliz a la otra persona en lugar de lo que te haría feliz a ti. Trata de llegar a un acuerdo o de hacer a un lado tus necesidades.
 
Muestra apreciación por las acciones amables de los demás hacia ti. Si te encuentras aprovechándote de los demás o esperando cosas de ellos, como un amigo que siempre te lleva a algún lugar o alguien que usó su red personal para ayudarte a conseguir un empleo, es momento de comenzar a decir "gracias". Cuando alguien te hace un favor o es amable contigo, muéstrales gratitud agradeciéndoselo, ya sea con tus palabras o incluso con una nota o un regalo pequeño. Hazle saber que realmente aprecias que hizo un gran esfuerzo por ayudarte. Prueba hacer buenas acciones por tus amigos o incluso por desconocidos sin esperar nada a cambio. Una acción verdaderamente desinteresada se realiza sin la expectativa de una recompensa o de elogios.
 
Aprende a hacer concesiones. Piensa en encontrar un justo medio en donde todos los involucrados en la situación puedan obtener un poco de lo que quieren. Hacer concesiones es una habilidad que te ayudará a tener éxito no solo en las amistades y relaciones sino también en el mundo de los negocios. Cuando intentes resolver un problema, piensa en quién realmente lo quiere más.
Si encuentras que no te sientes tan firme sobre tu posición, llega a un acuerdo que favorezca a los demás. La próxima vez que realmente quieras algo, será tu turno. Todo se reduce a elegir tus batallas.
Antes de llegar a un acuerdo, asegúrate de que todos tengan tiempo de expresar sus opiniones. Esto puede ayudarte a tener una perspectiva más equilibrada antes de llegar a una decisión.
 
Comparte. Deja que una amiga tome prestado tu vestido favorito. Comparte tu almuerzo con un amigo que haya olvidado el suyo. Deja que tu pareja use tu estéreo durante una tarde. Adopta el hábito de compartir algo de lo cual anteriormente te sentías muy posesivo. Esto te ayudará a mostrarles a los demás que te importan y te facilitará más el ser generoso. Cambiará tu perspectiva de ti mismo de ser alguien egoísta a ser alguien desinteresado.
 
Ofrécete como voluntario. Tómate el tiempo de ofrecerte como voluntario en tu comunidad, ya sea por medio de la escuela, el trabajo o una actividad independiente. Puedes trabajar en la biblioteca de tu escuela, limpiar un parque local, trabajar en un comedor de beneficencia o dedicar tiempo a enseñar a leer a adultos y niños. El voluntariado amplía tu perspectiva del mundo al observar cómo los demás están necesitados y cómo puedes marcar una diferencia. El voluntariado también te hará más agradecido de lo que tienes cuando veas que no todos son lo suficientemente afortunados como para tener todo lo que tú tienes. Establécete el objetivo de ofrecerte como voluntario por lo menos una vez a la semana y observa cuán poco egoísta te sientes.
 
 
Parte 2 de 3: Ser un mejor amigo

Sé un mejor oyente. Si quieres dejar de ser egoísta, tienes que aprender a escuchar a los demás. Y esto significa realmente escuchar, no simplemente asentir y decir "ajá" hasta que sea tu turno de hablar. Escuchar significa absorber lo que las personas dicen, recordar lo que dicen y comprender los problemas de tus amigos, pareja y colegas. También puede ser útil hacer preguntas abiertas que le den a tu interlocutor la oportunidad de expresarse. No interrumpas.

Deja que tu amigo elija lo que harán juntos. Este gesto pequeño y simple podría marcar una gran diferencia en su amistad. Un aspecto clave de ser un buen amigo es ser comprensivo, lo cual incluye apoyar las actividades de tu amigo de vez en cuando. La próxima vez que tú y tu amigo pasen el rato juntos, déjalo escoger la película, el lugar donde vayan a cenar, el bar o la actividad que harán juntos. Una vez que adoptes este hábito, es posible que encuentres que obtienes placer de hacer felices a las personas que te importan.
 
Prepara una comida casera para tu amigo. Ve a la tienda, compra las cosas que sepas que le encantarán a tu amigo y luego dedica por lo menos una hora a cocinar una comida deliciosa y poner la mesa. Preparar una comida para tu amigo toma tiempo, dinero y esfuerzo y verás lo bien que se siente hacer algo amable por otra persona. Este es un gesto especialmente amable si tu amigo está cansado, sin dinero o necesita consuelo. No hagas que tu amigo traiga nada excepto algo para beber. Tú harás todo el trabajo esa noche.
 
Da buenos consejos. Detenerte para dar consejos buenos, sinceros y significativos a un amigo realmente puede hacerte sentir más generoso y menos egoísta. No todos los regalos son físicos; a veces, lo mejor que puedes hacer por un amigo es ayudarlo a resolver sus problemas. No simplemente le digas a tu amigo lo que quiere oír. En cambio, tómate el tiempo de darle consejos significativos y factibles que realmente puedan cambiar su vida. Dar buenos consejos a tus amigos también puede hacerte más consciente de lo que tus amigos realmente necesitan en lugar de lo que tú necesitas.
 
Deja de hablar de ti mismo todo el tiempo. Esto es más fácil de decir que de hacer. Aunque ser egoísta y ser ensimismado no son exactamente lo mismo, sí van de la mano. Entonces, esfuérzate por hablar sobre ti mismo solo un tercio del tiempo cuando estés con un amigo. Dedica el resto de tu tiempo a hablar sobre tu amigo, sobre otras personas que conozcas o sobre otros temas externos. Si tu amigo trae a colación un problema y tú has experimentado algo similar, está bien hablar brevemente sobre ti para decir que has pasado por algo similar con tal que el objetivo sea decirle a tu amigo que puedes empatizar fácilmente con él. Después de mencionarlo, regresa la atención a él para que pueda seguir hablando.
 
Pregúntales a tus amigos sobre ellos mismos. Si normalmente no haces esto, realmente deberías convertirlo en un hábito. La próxima vez que estés con tus amigos, pregúntales cómo les va, lo que sienten, cómo han ido sus días o lo que tienen programado para esa semana. No hagas que sea demasiado obvio que vas a cambiar tu trayectoria y empieces a bombardearlos con preguntas de una vez. En cambio, trabaja lentamente hacia hacerles preguntas sobre ellos mismos y lo que sucede en sus vidas. Mostrar un interés en los demás es una gran forma de ser menos egoísta.
No debe sentirse superficial. Debes preguntarles a tus amigos sobre ellos mismos porque son tus amigos y porque te importan.
 
Hazle un favor a tu amigo porque sí. No le hagas un favor a tu amigo como una estratagema calculada para obtener algo que quieras más adelante; hazlo de la bondad de tu corazón. El favor puede ser grande o pequeño, cualquier cosa desde llevarle café cuando esté absorto en una gran sesión de estudio o separar tres horas de la noche para explicarle las ecuaciones químicas. Si ves que tu amigo realmente necesita algo pero tiene miedo de pedirlo, debes ser quien lo sugiera incluso antes de que tu amigo lo haga. A veces, también puedes hacerle un favor a tu amigo incluso si realmente no necesita nada solo porque te sientas amable o hayas visto algo que te haya hecho pensar en él.
 
 
Parte 3 de 3: Mostrar gratitud

Haz una lista de gratitud una vez al mes. Un día al mes, dedica 15 minutos a anotar en una libreta todas las cosas por las que estés agradecido. No te detengas hasta que hayas anotado por lo menos 10 cosas. Conserva la lista y agrega cosas a ella cada mes. Usa esta lista para recordarte que tu vida es plena y piensa en lo agradecido que te sientes por las personas en tu vida. Luego, ve y díselo.
 
Haz un pequeño regalo. Es cierto que hacer un pequeño regalo a un amigo, familiar o pareja en su cumpleaños es un gesto amable, pero un gesto aún más amable y espontáneo es cuando le haces un regalo a tu amigo porque estás agradecido de conocer a esta persona. Hacerlo hará a ambos mucho más felices. No tiene que ser algo nuevo o costoso. Podría ser un recuerdo de un viaje, un libro usado o una joya. Lo que importa es mostrarle a tu amigo que estás agradecido. El precio del regalo importa mucho menos.
 
Regala algo que ames. Esta es otra gran forma de mostrar gratitud. Regalar una vieja camisa que no te importe mucho es una cosa pero regalarle tu suéter favorito a tu hermanita o a tu mejor amigo es otra cosa. Si tienes algo a lo que estés apegado pero que realmente no utilices, dáselo a alguien que realmente pueda usarlo, incluso si significa mucho para ti. Este tipo de generosidad puede ser contagiosa. Piensa en la forma como el bien que hagas puede propagarse más allá de su fuente directa. Adoptar el hábito de regalar cosas que ames te hará menos egoísta y te volverá menos apegado a todas tus posesiones.
 
Aprecia la naturaleza. Da una caminata o sal a correr por el parque. Da una caminata larga por la playa. Rodéate de naturaleza, sumérgete en su belleza y enfócate en el regalo del momento actual. Asombrarte de la belleza de la naturaleza puede hacer que te vuelvas más agradecido por lo que tienes y más dispuesto a dar a los demás. Estar en la naturaleza también puede ayudarte a poner las cosas en perspectiva. Tendrás mucha más dificultad para ver tu propia perspectiva pequeña como de suma importancia cuando estés parado en la parte de inferior de una cascada torrentosa y poderosa.
 
Escribe tarjetas de agradecimiento. Cada vez que alguien haga algo que realmente te importe, tómate el tiempo de escribirle una tarjeta de agradecimiento. Asegúrate de mencionar exactamente cuánto significó lo que esta persona hizo. No simplemente envíes las tarjetas a profesores o colegas; adopta el hábito de escribir tarjetas a amigos cercanos para mostrarles que notas sus esfuerzos y estás agradecido por ellos.
 
 
Consejos

Debes estar contento de tener los medios para ayudar a aquellos menos afortunados que tú. Piensa en ellos y siéntete agradecido por lo que tienes.
Prueba imaginar cómo podría sentirse tener hambre y no saber cuándo será tu próxima comida. No comas ni bebas nada excepto agua durante por lo menos 3 días y luego dirígete a tu banco de alimentos local y dona una caja. Luego, observa tu prenda más costosa. ¿Ese artículo realmente vale más que la comida o la esperanza para los desesperados y hambrientos?

Advertencias

Ten cuidado de no irte demasiado al otro extremo o podrían aprovecharse de ti. Sé fuerte y protégete pero también sé flexible y dispuesto a compartir tu tiempo, tus recursos y tu amor con aquellos que consideres personas buenas y confiables.

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