El trastorno por atracón (Binge Eating Disorder)

El trastorno por atracón, conocido en inglés como Binge Eating Disorder, se caracteriza por una pérdida absoluta de control a la hora de comer, lo cual sucede periódicamente, se ingieren enormes cantidades de alimentos en un corto período de tiempo y las conductas compensatorias como vómitos inducidos, laxantes, no comer o ejercitarse de manera excesiva, pueden llegar a estar presentes pero no de manera constante como sí sucede con la Anorexia Nerviosa y la Bulimia Nerviosa.

Quienes padecen este trastorno comen cantidades exageradas de comida calórica de manera rápida y no se detienen hasta que se sienten incomódamente llenos, hasta el punto que su estómago puede doler. Estas personas suelen ser obesas debido a su comportamiento alimenticio inapropiado, sin embargo, hay casos donde la persona mantiene un peso normal a pesar de estos atracones. Cabe aclarar que no todas las personas obesas necesariamente sufren del trastorno.

La gente no desea tener exceso de peso, pero no pueden evitar ingerir la comida de manera descontrolada, lo cual acarrea severos conflictos internos entre la imagen corporal que desean tener y la realidad de que no pueden alcanzar esa silueta porque simplemente no pueden detenerse ante la comida. Esto genera tristeza, culpa, auto reproches y rechazo hacia ellos mismos. Veremos que muchas veces se abstienen de comer en público o comen poco ante la presencia de los demás, pero al llegar a su casa comienza el desenfreno alimenticio.

Las emociones ocupan un rol fundamental en este trastorno. Se suele comer como manera de lidiar con el stress, la ansiedad, el enojo (con uno mismo a manera de castigo, o con los demás), la angustia, la desilusión, la soledad. Muchos se sienten de cierta manera estafados por comer lo que quieren y no poder mantener el peso que desean, como sí ocurre con ciertas personas que no cuidan su alimentacióny sin embargo se mantienen delgadas. Un trastorno de alimentación se convierte en un trastorno de sentimientos, ya que el trastorno se convierte en una herramienta para manejar nuestras emociones. Estar a cargo de lo que entra en nuestro cuerpo de cierta manera nos hace sentir en control, un control que pudo haberse perdido debido a una situación traumática.

Se suelen comenzar dietas al no verse conformes con su cuerpo, que en algunas ocasiones son demasiado extremas, o pueden intentar cambiar sus hábitos alimenticios dedicándose a consumir sólo alimentos sanos. Todos los esfuerzos serán en vano, porque por poco tiempo podrá mantenerse la determinación y pronto los alimentos calóricos los seducirán de nuevo.

Los sujetos pueden sufrir por el trastorno por atracón debido a su componente emocional, en algunos casos a su genética o por las conductas (en especial los hábitos alimenticios) aprendidos en su niñez. Es frecuente ver que las personas crecen viendo a sus padres comiendo de manera poco sana, lo que los pequeños imitarán y mantendrán como modelo durante su vida adulta. También es común ver que las personas están condicionadas a comer todo lo que hay en el plato, como si fuera algo malo dejar la comida. Los niños pueden llegar a aprender a manejar su tristeza con alimentos, siendo éstos utilizados como un sedante o un premio.

El tratamiento

Se suele necesitar un tratamiento multidisciplinario con nutricionista, psiquiatra y psicólogo, debido al interjuego psíquico/físico que se presenta. Lo delicado del problema es que tratamos con una adicción a la comida y no es algo que podamos alejar de nuestras vidas como una droga, ya que necesitamos alimentarnos varias veces por día. La clave se encuentra en establecer una RELACIÓN SANA CON LA COMIDA.

Entre las opciones de tratamiento nos encontramos con la Psicoterapia cognitivo-conductual, la reeducación alimentaria y motivar al sujeto a realizar ejercicio, a entrar en contacto con su cuerpo y poder controlarlo más.

Linda Craighead, profesora de Psicología, es especialista en trastornos de alimentación y escribio el libro The Appetite Awareness Workbook: How to Listen to Your Body And Overcome Bingeing, Overeating, & Obsession With Food, donde nos explica el AAT (appetite awarenes training/ entrenamiento de conciencia del apetito). Esta técnica es sencilla, práctica y útil para ayudar con el trastorno por atracón. A continuación mencionaré algunos consejos para superar los atracones que aparecen en el libro.

Es importante que no se cuenten calorías, que no se concentren en la grasa o la propiedad del alimento en sí, sino que hay que prestar atención a lo que está pasando adentro de uno, cuánta comida se va a consumir y cómo se va a sentir en el estomágo, cuánta comida es la que en realidad se necesita. Hay que concentrarse en las señales físicas que nuestro cuerpo emite, aprender a escucharlo y detenerse cuando uno se encuentra moderamente lleno. Se debe prestar atención a la señal de hambre real.

No pueden existir alimentos prohibidos, ya que si se hace esto será más dificíl mantener el propósito de escuchar al cuerpo al generar ansiedad por la privación, tenemos que darnos un permiso conciente de comer lo que deseamos.

Al momento de comer, debemos estar atentos de lo que comemos, disfrutar cada bocado y tomarnos nuestro tiempo para comer (mínimo 20 minutos). Se debe evitar comer cuando uno tiene demasiada hambre porque de esta manera se comera rápido y será más difícil detenerse. Es necesario alimentarse cuando sentimos tan sólo un poco de hambre y finalizar al sentirse un poco llenos.

Cuando comenzamos a comer algo que no debemos sentimos que ya arruinamos todo nuestro esfuerzo por el día, debido a esto se continúa ingiriendo alimentos calóricos de manera descontrolada, diciendose a uno mismo que al día siguiente se dará comienzo de nuevo al tratamiento desde cero. Cuando se coma en exceso una vez al día, no debes culparte ni dejarte llevar, continúa como si nada hubiese sucedido, si en una comida no pudiste controlarte no quiere decir que debas dejar que el resto de tus comidas sean exageradas también.

No comas sólo porque tienes la comida ahí, presta atención a tu señal interna de hambre, ¿por qué quieres comer ahora? ¿En realidad estás hambriento o estás buscando la comida para lidiar con algo difícil para ti? Tampoco planees comer en exceso, si tienes una fiesta no pienses que puedes comer sin control y después intentes compensarlo con alguna dieta o algún otro método.

Cuando se siente hambre tenemos que pensar por qué, si estamos tentados de comer en exceso pensemos si estamos reaccionando a algo o a alguien de nuestro ambiente. Debemos ser cuidadosos con lo que nos servimos en el plato, ya que tendemos a comer todo lo que hay en él, por eso se recomienda utilzar platos pequeños a la hora de alimentarse.

No dejes que los demás te presionen, sino tienes hambre o hay algo en particular que no desees comer, no permitas que los demás te induzcan a hacer algo que no quieres.

Es muy importante anotar lo que uno ingiere durante el día y qué sintió al hacerlo. Debemos etiquetar las consecuencias de nuestro comportamiento de positivas y negativas e identificar lo que desencadena el atracón. Aprende a monitorearte a ti mismo, cuida de ti mismo.

Hay que aprender a comer sólo cuando se dan las condiciones apropiadas, lo que significa alimentarse a determinada hora, no dejando pasar mas de cuatro horas entre comidas y que cuando se coma sea libre de distracciones, concientes de lo que ingerimos, despacio y en un lugar cómodo, no de pie en la cocina, jamás en la cocina que nos tienta siempre a comer más de lo debido.

Compra tu cuaderno y comienza con estos consejos, practicalo al menos durante seis semanas y verás como los atracones comienzan a reducirse.

Fuente: Lic. en Psicología Mariana Alvez. Contacto: marianaalvezg@gmail.com

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