Obesidad infantil: qué se puede hacer

Recomendaciones. La OMS presentó recientemente el informe de la comisión para acabar con esta epidemia. ¿Qué sugiere?

La comisión para acabar con la obesidad infantil creada por la Organización Mundial de la Salud presentó recientemente un informe con recomendaciones para terminar con esta epidemia que puede provocar también que esos infantes se conviertan en adultos con problemas de peso y enfermedades crónicas.

Entre las sugerencias, incluyó la de aplicar programas integrales que promuevan la ingesta de alimentos sanos y reduzcan la ingesta de malsanos y bebidas azucaradas entre niños y adolescentes. Se considera “alimentos malsanos” a los altos en grasas saturadas, ácidos grasos trans, azúcares libres o sal (es decir, alimentos de alto contenido calórico y bajo valor nutricional). En tanto, los “alimentos sanos”, son aquellos que contribuyen a una dieta sana si se consumen en cantidades adecuadas.

Asimismo, sugiere que los gobiernos apliquen programas integrales que promuevan la actividad física y reduzcan los comportamientos sedentarios en niños y adolescentes. La comisión consideró que hay una disminución importante en la actividad física que realizan los niños por un reemplazo de tareas recreativas sedentarias, por ejemplo, aquellas que implican estar al frente de pantallas.

Este grupo también promueve “integrar y fortalecer las orientaciones para la prevención de las enfermedades no transmisibles con las pautas actuales para la atención pregestacional y prenatal a fin de reducir el riesgo de obesidad infantil”.

Por otra parte, considera importante ofrecer orientaciones y apoyo para la implementación de una dieta sana y de pautas de sueño y de actividad física durante la primera infancia a fin de que los niños crezcan de forma adecuada y adquieran hábitos saludables. Lo cual incluye:

“Promover las ventajas de la lactancia natural para la madre y el niño mediante actividades educativas de amplia cobertura dirigidas a los progenitores y a la comunidad en general”. Y “prestar apoyo a las madres para que puedan amamantar, en forma de medidas normativas como la concesión de licencia por maternidad y de instalaciones y tiempo para la lactancia en el lugar de trabajo”.

Otra de las medidas que la comisión consideró importante es la aplicación de programas integrales que promuevan entornos escolares saludables, así como:

“Conocimientos básicos en materia de salud y nutrición y actividad física en niños y adolescentes en edad escolar”.

Finalmente, instó a que se ofrezca a niños y jóvenes con obesidad:

“Servicios para el control del peso corporal que reúnan diversos componentes y se centren en la familia y en la modificación del tipo de vida”.

Uno de los factores que impacta en el crecimiento 
de la obesidad infantil es el entorno obesogénico, descripto como el que fomenta la ingesta calórica elevada y el sedentarismo. Gobiernos, familias y escuela, pueden contribuir a desalentarlo.

Fuente: La Voz 

COMENTA
RELACIONADOS
ÚLTIMAS ENTRADAS