Efecto Coolidge: por qué siempre queremos más parejas sexuales

Un curioso efecto que podría desentrañar las claves biológicas de la infidelidad.

El Efecto Coolidge es un término utilizado en psicología y biología para describir el fenómeno característico de la gran mayoría de mamíferos en el cual, tanto las hembra como lo machos, experimentan un alto y continuo rendimiento sexual por la introducción de un nuevo compañero sexual.

En el caso de los humanos, una persona puede estar cansada de mantener relaciones sexuales con su pareja, pero puede excitarse fácilmente con otro compañero sexual. La razón: una gran cantidad de dopamina desciende con la pareja debido a la habituación, pero aumenta con el nuevo compañero sexual. Conociendo el Efecto Coolidge, ¿podemos salvar nuestra relación de pareja sin tener que ser infieles? Para mantener viva la relación de pareja, podemos crear situaciones sexuales que acaben con la monotonía y la habituación sexual.

Estudios con ratas para demostrar el Efecto Coolidge

El Efecto Coolidge fue inicialmente demostrado con ratas, metiendo en una caja a un macho con varias hembras con las cuales se aparea hasta quedar saciado y perder el interés. Al introducir una nueva hembra en la caja, ésta reactiva el interés sexual por parte del macho. Esto ocurre porque el circuito neuronal dopaminérgico del área del refuerzo se activa con la presencia de un nuevo compañero sexual.

Cuando practicamos sexo con nuestra pareja durante mucho tiempo, la habituación provoca que nuestros circuitos se acostumbren a las dosis de dopamina, igual que ocurre con el consumo de la droga. Es decir, que pasado un tiempo, es necesario aumentar la cantidad para tener el mismo efecto. La nueva pareja sexual provoca un subidón de dopamina que nos lleva de nuevo al éxtasis. Pero el Efecto Coolidge no solo se ha demostrado en machos, sino también en hembras.

El origen del Efecto Coolidge

El origen del término es curioso. La historia dice que el presidente Calvin Coolidge (Estados Unidos, 1923-1929) y la señora Coolidge visitaron una granja del gobierno en Kentucky. Una vez allí, recorrieron las instalaciones por separado. Cuando la señora Coolidge pasó por delante de unas gallinas, le preguntó a su guía con qué frecuencia los gallos llevaban a cabo su faena (refiriéndose al acto sexual). Éste le respondió a la Sra. Coolidge: “Decenas de veces al día". Ella se quedó impresionada por su respuesta, y le dijo: "Por favor, dígaselo al Presidente”.

Cuando el presidente se enteró, también se quedó estupefacto por la actuación del gallo. Entonces le preguntó al guía: “¿Pero es siempre con la misma gallina?". El guía respondió: “¡Oh, no, señor Presidente, una diferente cada vez ". El presidente asintió lentamente, regalo una sonrisa y dijo: "Dígale eso a la señora Coolidge, por favor!”.

El Efecto Coolidge en la pareja

Muchos expertos se han interesado por la importancia del Efecto Coolidge en la infidelidad. Según los datos de las investigaciones, el Efecto Coolidge explicaría la habituación que sufren las parejas que llevan mucho tiempo juntas. Con el tiempo, es posible que éstas busquen un subidón sexual con otra persona. 

Además, los nuevos compañeros sexuales tendrían un efecto positivo en el comportamiento sexual, pues, por ejemplo, los hombres serían más vigorosos y se excitarían más con los nuevos compañeros que con sus parejas. De hecho, otras investigaciones han comprobado que mantener relaciones sexuales con alguien nuevo incrementa la producción de semen.

Efecto Coolidge e infidelidad

Por tanto, ¿preferimos la calidad o la cantidad en las relaciones sexuales? Parece ser que la mayoría de mamíferos prefieren la cantidad, pues estaríamos programados a nivel biológico para procrear lo máximo posible y, de esta manera, contribuir positivamente a la expansión de la especie.

Es típico el debate de si los humanos somos polígamos o monógamos, y aquellos que practican la infidelidad con frecuencia es posible que se aferren al Efecto Coolidge para justificar las repetidas traiciones a su pareja. Para ellos, quizás el ser humano esté evolutivamente diseñado para estar más cerca de la poligamia que de la monogamia.

Cuidado: vivir en pareja también es respeto

Por desgracia, estos comentarios no tienen en cuenta el fenómeno desde una visión holística, pues al contrario de otras especies, el ser humano no siempre recurre al sexo como método reproductivo. Los humanos somos seres racionales, y los valores como la lealtad, fidelidad o respeto son importantes para muchos individuos.

En este artículo no vamos a discutir sobre si los seres humanos somos o no monógamos o polígamos, pero es importante resaltar que la educación tiene mucho que ver con la adquisición de valores y las emociones que éstos provocan en las personas. Por poner un ejemplo, si pensamos que la infidelidad está mal, nos sentiremos mal cuando ésta suceda y será complicado tolerarla. En cambio, con una mentalidad abierta es más fácil superar una infidelidad.

Reaviva la pasión en tu relación de pareja

Resulta que muchos individuos que acuden a terapia de pareja se quejan de la disminución de la frecuencia y variedad del acto sexual en la pareja, y es necesario no obviar la importancia que el sexo tiene en el mantenimiento de una relación saludable.

En los miembros de las parejas que llevan muchos años juntos y que llevan mucho tiempo practicando el acto sexual, puede producirse un proceso de habituación-saciación y es muy probable que la sensación de gratificación sexual se reduzca con el paso del tiempo, pues el factor novedad deja de tener efecto entre ambos. Además, con rutinas o pautas sexuales muy rígidas, por ejemplo siempre practicando el sexo de la misma forma y en el mismo lugar, no ayudan a superar este problema, sino que lo aumentan.

  • Fuente: Juan Armando Corbin; Psicólogo de las organizaciones. Licenciado en Psicología por la Universidad de Buenos Aires. Máster en Recursos humanos y experto en comunicación empresarial y coaching. www.psicologiaymente.net
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Edith Gomez
@edigomben
6 recomendaciones para tener una conciencia limpia

La conciencia intranquila es algo que afecta a muchas personas y puede ser debido a diversas razones. Quizá el recordarse constantemente de errores que cometieron en el pasado, el no creerse suficientemente buenos en algo en lo que se están desempeñando actualmente, el creerse que las malas decisiones tomadas en el pasado volverán para acecharlos, ciertos puntos de algunas religiones que señalan con el dedo y más.

La conciencia es algo que todos y cada uno de nosotros poseemos, solo que para una buena parte de la población esta no da mayores problemas, mientras que para otros se puede convertir en una importante fuente de estrés y culpa. Si este momento estás pasando por algo así -por las razones que sea- aprende en Gananci cómo quitar el estrés y como no vale simplemente con atacar el síntoma, sino también la causa, es importante ir un poco más allá.

Según el Diccionario de la Real Academia Española, la palabra conciencia se define como el conocimiento del bien y del mal que permite a la persona enjuiciar moralmente la realidad y los actos, especialmente los propios. También a este término se le puede decir que es el sentido moral y ético propios de una persona.

Entonces, cuando en algún punto hemos obrado mal o existe cierto arrepentimiento, se puede decir que el cargo de conciencia que eso provoca no nos deja tener un estilo de vida óptimo, ya que será algo que siempre vendrá a nuestra mente aun en los momentos menos indicados o cuando menos lo esperemos.

Hay que tomar en cuenta que no existe nadie en el mundo puede estar orgulloso de todas y cada una de las acciones que ha realizado desde su nacimiento hasta el punto actual de su vida. Todos tenemos algunas áreas que no nos agradan particularmente, pero eso no quiere decir que no podamos tener una conciencia limpia al respecto.

¡Sí se puede! Y esto es importante saberlo porque a pesar de que esa situación se repita una y otra vez en nuestra mente no hay manera de modificarla, por lo que no vale la pena permitir que siga siendo un elemento fundamental de nuestros pensamientos y mucho menos que muchas de las decisiones que tomemos se rijan por ese particular episodio.

Como no podemos cambiar las razones por las que se ha generado un cargo de conciencia, lo que sí podemos hacer al respecto es poner en práctica las siguientes recomendaciones que te ayudarán a tener una conciencia tranquila a partir de ahora:

1.- Cree que puedes alcanzarla: tener la conciencia tranquila es un sentimiento de paz al que puedes tener acceso si te lo propones y trabajas en ello. Puede que en algún punto no te sientas merecedor de ello, pero sí lo eres. Para poder tener una conciencia tranquila necesitas conocer tu valor. Una buena autoestima es importante para lograr cualquier cosa que te propongas. Para ayudarte en este tema te puede servir leer este listado de libros acerca de la autoestima.

Además, que hayas cometido algunos errores en el pasado no significa que tu valía haya disminuido, cuando te deshaces de ese pensamiento empezarás a ver importantes cambios en ti y en la forma en que actúas porque la culpa ya no será uno de tus principales impulsores.

2.- Comprende que todos cometemos errores: esto es un hecho del que nadie se libra, pero al hacernos conscientes de ello podemos utilizarlo a nuestro favor. Las equivocaciones que has cometido no puedes cambiarlas, pero sí puedes sacar un aprendizaje de ellas para que no tengas que volver a pasar por lo mismo una y otra vez.

3.- Deja de señalarte a ti mismo: a veces tu peor crítico puedes ser tu mismo, así que deja de recordarte una y mil veces las cosas en las que te equivocaste y utiliza esa energía en cosas más productivas. Las actividades que realizaste en el pasado no definen quien eres, sobre todo porque eres capaz de decidir tu comportamiento, así que haber hecho algo anteriormente no significa que debas repetir esa conducta por siempre.

Perdónate a ti mismo primero y verás cómo sentirás un importante alivio en tu conciencia y tendrás más oportunidades de mejora en adelante.

4.- Actúa en base a tus valores y aquello que crees: revisa tu sistema de valores y cada vez que vayas a tomar una decisión o a hacer algo, compáralo con estos principios que son importantes para ti. Cuando tienes un criterio firme y actúas en base al mismo, tendrás una conciencia tranquila porque no te traicionas.

5.- Aduéñate de las cosas que haces para evitar arrepentimientos: este punto también es muy importante. Si haces algo o tomas una decisión sobre la que tienes dudas, necesitas adueñarte de la misma, saber todas las razones por las cuales actuaste así y por qué no pudo haber sido de otra manera.

Cuando tienes estos aspectos bien claros será difícil que te arrepientas ya que confías en ti mismo. Incluso cuando esa decisión o acción no haya sido la más acertada tendrás la conciencia limpia y podrás aprender de esa experiencia para el futuro.

6.- Ten presente que tus acciones tienen consecuencias: no te avergüences de las cosas que hiciste anteriormente porque eso se quedó en el pasado y mientras sigas atado a la culpa no podrás tener una conciencia limpia. No puedes “limpiar” tu conciencia haciendo cosas buenas, lo puedes hacer construyendo una buena relación contigo desde el interior.

Recuerda que cada una de las cosas que hagas tiene consecuencias para ti e incluso para personas a tu alrededor, por lo que debes ser muy responsable con las mismas. Así la conciencia no será un problema para ti en un futuro

Mindfulness